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Esta pregunta que nos sirve de título e introducción es una de las más frecuentes en la consulta alergológica. Recibimos muchas mamás o papás que llegan con un niño que lleva semanas — a veces meses — con una tos que viene y va, que empeora en las noches, que en ocasiones asusta pero que no es "tan grave" para llevarnos a la urgencia del hospital. Estas familias ya han probado distintos jarabes, ya hicieron nebulizaciones, ya les dijeron que "es un virus" o que el niño "tiene los bronquios sensibles". Y la tos siempre vuelve.

La pregunta que los papás se hacen, aunque no siempre la digan así, es: ¿esto es normal, o hay algo más?

En muchos casos, sí hay algo más. Y ese algo tiene nombre: asma.

¿Qué tiene que ver la tos con el asma?

Quizá hemos oído que la persona que tiene asma es alguien con dificultad para respirar (ahogos) y un silbido de pecho audible. Pero en los niños — especialmente en los más pequeños — el síntoma más común, o repetitivo, puede ser simplemente la tos. Una tos seca, persistente, que en ocasiones parece que viene sin causa y otras con distintos desencadenantes como los cambios de temperatura, el ejercicio, o el contacto con polvo o animales. Muchas veces esa tos también despierta al niño en la madrugada.

Lo que está ocurriendo en sus vías aéreas es que estas están inflamadas y por esto los bronquios reaccionan de forma exagerada ante ciertos desencadenantes, se estrechan, se produce mayor cantidad de flema, lo que lleva a la producción de tos — lo que no es nada más que el cuerpo del niño intentando despejar algo que siente como obstáculo.

¿A qué debemos estar atentos?

Ninguna de estas señales por sí sola confirma el diagnóstico — pero varias juntas, con un patrón repetido, merecen una evaluación especializada.

¿Y si el niño es muy pequeño?

El diagnóstico exacto de asma en menores de 5 años es más complejo porque aún no pueden realizar ciertos exámenes con facilidad. Pero eso no significa que para empezar a tratarlo haya que esperar a que crezca. Un alergólogo puede evaluar el patrón de síntomas, los posibles desencadenantes y el historial clínico para orientar el manejo desde temprano — y eso hace una diferencia real en la evolución del niño.

¿Cuándo buscar una consulta especializada?

Si tu hijo ha tenido tres o más episodios de tos en el último año, si los síntomas lo despiertan de noche con regularidad, o si necesita broncodilatadores con frecuencia, es el momento de consultar a un alergólogo. El asma bien controlada y tratada ayuda a que la calidad de vida del niño mejore de manera significativa y no tenga límites en sus actividades. Pero para controlarla, primero hay que identificarla.

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