Diagnóstico

Pruebas cutáneas de alergia (Prick test)

Se colocan pequeñas gotas de extractos alergénicos sobre la piel del antebrazo para observar la reacción. Es rápido, prácticamente indoloro y permite identificar en pocos minutos si hay sensibilidad a ácaros, pólenes, hongos, epitelios de mascotas u otros alérgenos comunes. Apto para niños y adultos.

Función pulmonar

Espirometría

Mide la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones y la velocidad con la que se exhala. Es la prueba clave para confirmar y monitorear el asma, evaluar su severidad y verificar la respuesta al tratamiento a lo largo del tiempo.

Laboratorio

IgE específica y pruebas de sangre

Cuando la prueba cutánea no es suficiente o no se puede realizar, se solicitan estudios de sangre para medir anticuerpos específicos frente a distintos alérgenos, útiles especialmente en sospecha de alergia alimentaria o en pacientes con piel muy sensible.

Confirmación

Pruebas de provocación controlada

En casos seleccionados, se realiza una exposición controlada y supervisada a un alimento o medicamento sospechoso, bajo estricta vigilancia médica, para confirmar o descartar una alergia con seguridad.

Seguimiento

Evaluación de control de asma y rinitis

Cuestionarios validados y evaluación clínica periódica para medir qué tan controlada está la enfermedad y ajustar el tratamiento según la respuesta de cada paciente.

¿Qué examen necesito?

No es necesario saber qué prueba pedir antes de la consulta. Durante la valoración clínica se determinará cuál estudio es el adecuado según los síntomas y la historia de cada paciente.

Agende su evaluación

El primer paso es siempre una consulta clínica completa.

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